Nohad: Cápitulo 2º
Cápitulo 2: "Tranquilidad"
La chica cogió el cubo de agua, mojó unos trapos limpios y comenzó a mojarle la cara al chico insconciente, ella esperaba que así despertará.
-¡Ey! ¿Me escuchas?.... ¡despierta.... despierta!"- Le deciá mientras le daba pequeños golpecitos en la cara.
El chico empezó a despertarse lentamente e intento levantarse, como reacción, pero lo dejo cuando se encontró con la cara de la chica de frente.
Él estaba un poco mareado y chorreando agua.
- ¡Hola!, ¿Que hago aquí?, ¿quien eres?- dijo algo nervioso por la situación.
- ¡Genial!, ¡la bella durimiente ha despertado!- dijo con sarcasmo la chica.
La chica, mojó otro trapo en agua y se lo lanzó a la cara.
-¡No te levantes!, ¡se te va a abrir la herida!- dijo preocupada la chica.
La chica se sentó en una silla y comenzó a leer un libro evitando toda pregunta de aquel chico.
El chico quedó estupefacto, le sorprendio la reacción de la chica, pero se dió cuenta de que le había ayudado a pesar de todo.
- ¡Gracias!- le dijo a la chica.
Y decidió quedarse quieto haciendo caso a la chica.
- ¡Imagino que estoy ocupando tu sitio!- dijo preocupado el chico-, ¡en cuanto pueda levantarme buscaré un trabajo y te pagaré la habitación!
El chico hizó una breve pausa para coger aire.
- Por cierto, mi nombre es Magneto- se presentó.
- ¡Haces bien en pagarme la habitacion!- dijo la chica friamente-, ya que tu encuentro ha sido ... ¿como decirlo? un siniestro en mi viaje... me has costado una noche mas de alojamiento, yo me marchaba hoy ya...
La chica contestó al muchacho sin apartar los ojos del libro.
- ¡Mas te vale no moverte en todo el dia! - avisa a Magneto- si lo haces vas a provocar mas problemas.... yo estoy descansada.
La chica prosiguió leyendo.
- Lo siento, no quería estorbarte, me lo han robado todo, si hubiera tenido mi báculo aqui...- Magneto decidio callarse.
La chica lo miró de reojo, dejando entrever el brillo de sus ojos entre su pelo negro-
- ¡No tienes que pedir perdon, lo hecho hecho está, ahora solo intenta recuperarte - le dice al chico en un tono mucho más suave.
La chica evita el reojo una segunda vez. Deja paso al silencio y comenzó a leer de nuevo.
- ¡Duerme, será lo mejor!- le dice a Magneto.
Magneto cerro los ojos y decidio hacer caso.
- ¡Espero no tardar mucho en recuperarme!- dijo preocupado Magneto.
De repente tuvó una idea.
- ¡Si no consigo el dinero para pagarte te ofreceré mi protección, te debo la vida!- dijo Magneto muy decidido.
La chica miró con ojos de sorprendida al muchacho, esta vez si dejó ver claramente su rostro, ojos verdes cristal, tal como una esmeralda resplandece a la luz, labios rosados y carnosos, rostro de porcelana y terciopelo, mejillas levemente sonrojadas, y un pelo largo negro que reflejaban la oscuridad de la noche en sus mas profudos reflejos. Su melena caia por su espalda ademas resvalaba por sus hombros hasta tocar sus pechos.
La chica le miró fijamente.
- Aajajajaja... ¿en serio?- no paraba de reir la chica- ajajajaja... ¿de que me sirve un guardaespadas que deja bien clara su inexperiencia dejando que le roben en el pueblo mas pacifico de millas a distancia?
La chica no para de reir.
- Jajajaja, al final estaria yo mas tiempo salvandote a ti que vos a mi.
La muchacha dejó de reir, y devolvió la mirada al libro.
- ¡No gracias, prefiero el dinero!- dijo claramente- No te preocupes, hasta tu mismo tendras prisa en devolvermelo.
A la chica se le volvió a escapar una leve carcajada.
- ¡Busca trabajo nada mas que te recuperes!, creo que en la cuadra buscaban mozo que cuidara de los caballos mientras los clientes comen... por ejemplo- dice la chica como quien no quiere la cosa.
La chica cerró el libro, lo guardó, y se dirigió hacia la puerta como para irse.
Magneto no hace nada para evitarlo.
La chica sale de la habitacion, se dirige al posadero y le pide otra llave para entrar a otra habitacion. Cierra y se tumba en la cama como para dormir.
- ¡Vaya aburrimiento!- piensa la chica.
Cogió el libro y dió rienda suelta a su lectura.
Magneto decidio quedarse mirando el techo.
- Maldigo a ese brujo que aparte de maldecir mi sangre ahora me ha robado el báculo, tengo que encontrar el remedio a ese veneno en mi sangre, que tanto me debilita, no me quedan muchos dias de vida
Lo dijo lo suficientemente alto como para ser escuchado, le cego la rabia.
A Magneto empezarón a salirle lagrimas.
-¡Será mejor que duerma!
Cerro los ojos y se durmio.
El chico de la gabardina se se desperto despues de horas de dormir, la sangre del vaso se a coagulado. Deja el vaso alli y se dirige al mostrador.
- ¡Quiero una habitacion!- ordenó el chico- ¡Y la quiero ya!
El tabernero le mira raro.
- ¡Aqui tienes la llave del atico!
- ¡Me vale! - le contesta el chico.
Cogió la llave y puso el dinero encima de la mesa.
El tabernero quedó sorprendido, habia tres veces más dinero de la cuenta.
Intento decirselo al chico pero este ya se iba para arriba y al ver que al chico no le importba decidió sacar partido de la situación y no decir nada.
El chico entró en la habitación y se echó en la cama.
- ¡Mañana empezaré!- pensó el chico a la vez que se iba quedando dormido.
El día llega a su fin y la noche da comienzo.
Un extraño sujeto lleva tres dias corriendo sin descanso, parece que todos los musculos de su cuerpo le vallan a explotar, pero su mision es demaciado urgente para tomar ni tan siquiera aliento.
Su cuerpo agotado no parece opinar lo mismo.
Se derrumba por la ladera de un pequeño saliente, al fallarle las piernas. Rodando cae entre unos matorrales que para peor suerte son espinosos. Se levanta y se saca una espina clavada en la mano.
Mira a su alrededor, a lo lejos se puede distinguir una aldea de pequeñas casas.
- ¡Un descanso me vendria bien, sino dudo que aguante otro dia de marcha!- se dice el misterioso personaje asi mismo.
Por lo menos intenta convencerse de ello aunque el instinto parece avisarle de que apenas queda tiempo. Al final gana su sentido común y se dirige hacia el pueblo a pasar la noche.
.................................................:Fin Cápitulo 2:.....................................................
La chica cogió el cubo de agua, mojó unos trapos limpios y comenzó a mojarle la cara al chico insconciente, ella esperaba que así despertará.
-¡Ey! ¿Me escuchas?.... ¡despierta.... despierta!"- Le deciá mientras le daba pequeños golpecitos en la cara.
El chico empezó a despertarse lentamente e intento levantarse, como reacción, pero lo dejo cuando se encontró con la cara de la chica de frente.
Él estaba un poco mareado y chorreando agua.
- ¡Hola!, ¿Que hago aquí?, ¿quien eres?- dijo algo nervioso por la situación.
- ¡Genial!, ¡la bella durimiente ha despertado!- dijo con sarcasmo la chica.
La chica, mojó otro trapo en agua y se lo lanzó a la cara.
-¡No te levantes!, ¡se te va a abrir la herida!- dijo preocupada la chica.
La chica se sentó en una silla y comenzó a leer un libro evitando toda pregunta de aquel chico.
El chico quedó estupefacto, le sorprendio la reacción de la chica, pero se dió cuenta de que le había ayudado a pesar de todo.
- ¡Gracias!- le dijo a la chica.
Y decidió quedarse quieto haciendo caso a la chica.
- ¡Imagino que estoy ocupando tu sitio!- dijo preocupado el chico-, ¡en cuanto pueda levantarme buscaré un trabajo y te pagaré la habitación!
El chico hizó una breve pausa para coger aire.
- Por cierto, mi nombre es Magneto- se presentó.
- ¡Haces bien en pagarme la habitacion!- dijo la chica friamente-, ya que tu encuentro ha sido ... ¿como decirlo? un siniestro en mi viaje... me has costado una noche mas de alojamiento, yo me marchaba hoy ya...
La chica contestó al muchacho sin apartar los ojos del libro.
- ¡Mas te vale no moverte en todo el dia! - avisa a Magneto- si lo haces vas a provocar mas problemas.... yo estoy descansada.
La chica prosiguió leyendo.
- Lo siento, no quería estorbarte, me lo han robado todo, si hubiera tenido mi báculo aqui...- Magneto decidio callarse.
La chica lo miró de reojo, dejando entrever el brillo de sus ojos entre su pelo negro-
- ¡No tienes que pedir perdon, lo hecho hecho está, ahora solo intenta recuperarte - le dice al chico en un tono mucho más suave.
La chica evita el reojo una segunda vez. Deja paso al silencio y comenzó a leer de nuevo.
- ¡Duerme, será lo mejor!- le dice a Magneto.
Magneto cerro los ojos y decidio hacer caso.
- ¡Espero no tardar mucho en recuperarme!- dijo preocupado Magneto.
De repente tuvó una idea.
- ¡Si no consigo el dinero para pagarte te ofreceré mi protección, te debo la vida!- dijo Magneto muy decidido.
La chica miró con ojos de sorprendida al muchacho, esta vez si dejó ver claramente su rostro, ojos verdes cristal, tal como una esmeralda resplandece a la luz, labios rosados y carnosos, rostro de porcelana y terciopelo, mejillas levemente sonrojadas, y un pelo largo negro que reflejaban la oscuridad de la noche en sus mas profudos reflejos. Su melena caia por su espalda ademas resvalaba por sus hombros hasta tocar sus pechos.
La chica le miró fijamente.
- Aajajajaja... ¿en serio?- no paraba de reir la chica- ajajajaja... ¿de que me sirve un guardaespadas que deja bien clara su inexperiencia dejando que le roben en el pueblo mas pacifico de millas a distancia?
La chica no para de reir.
- Jajajaja, al final estaria yo mas tiempo salvandote a ti que vos a mi.
La muchacha dejó de reir, y devolvió la mirada al libro.
- ¡No gracias, prefiero el dinero!- dijo claramente- No te preocupes, hasta tu mismo tendras prisa en devolvermelo.
A la chica se le volvió a escapar una leve carcajada.
- ¡Busca trabajo nada mas que te recuperes!, creo que en la cuadra buscaban mozo que cuidara de los caballos mientras los clientes comen... por ejemplo- dice la chica como quien no quiere la cosa.
La chica cerró el libro, lo guardó, y se dirigió hacia la puerta como para irse.
Magneto no hace nada para evitarlo.
La chica sale de la habitacion, se dirige al posadero y le pide otra llave para entrar a otra habitacion. Cierra y se tumba en la cama como para dormir.
- ¡Vaya aburrimiento!- piensa la chica.
Cogió el libro y dió rienda suelta a su lectura.
Magneto decidio quedarse mirando el techo.
- Maldigo a ese brujo que aparte de maldecir mi sangre ahora me ha robado el báculo, tengo que encontrar el remedio a ese veneno en mi sangre, que tanto me debilita, no me quedan muchos dias de vida
Lo dijo lo suficientemente alto como para ser escuchado, le cego la rabia.
A Magneto empezarón a salirle lagrimas.
-¡Será mejor que duerma!
Cerro los ojos y se durmio.
El chico de la gabardina se se desperto despues de horas de dormir, la sangre del vaso se a coagulado. Deja el vaso alli y se dirige al mostrador.
- ¡Quiero una habitacion!- ordenó el chico- ¡Y la quiero ya!
El tabernero le mira raro.
- ¡Aqui tienes la llave del atico!
- ¡Me vale! - le contesta el chico.
Cogió la llave y puso el dinero encima de la mesa.
El tabernero quedó sorprendido, habia tres veces más dinero de la cuenta.
Intento decirselo al chico pero este ya se iba para arriba y al ver que al chico no le importba decidió sacar partido de la situación y no decir nada.
El chico entró en la habitación y se echó en la cama.
- ¡Mañana empezaré!- pensó el chico a la vez que se iba quedando dormido.
El día llega a su fin y la noche da comienzo.
Un extraño sujeto lleva tres dias corriendo sin descanso, parece que todos los musculos de su cuerpo le vallan a explotar, pero su mision es demaciado urgente para tomar ni tan siquiera aliento.
Su cuerpo agotado no parece opinar lo mismo.
Se derrumba por la ladera de un pequeño saliente, al fallarle las piernas. Rodando cae entre unos matorrales que para peor suerte son espinosos. Se levanta y se saca una espina clavada en la mano.
Mira a su alrededor, a lo lejos se puede distinguir una aldea de pequeñas casas.
- ¡Un descanso me vendria bien, sino dudo que aguante otro dia de marcha!- se dice el misterioso personaje asi mismo.
Por lo menos intenta convencerse de ello aunque el instinto parece avisarle de que apenas queda tiempo. Al final gana su sentido común y se dirige hacia el pueblo a pasar la noche.
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